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Gregorio Sabillon

SabillonNació en 1945. Inmediatamente después de concluida la enseñanza básica, ingresa como alumno en la Escuela Nacional de Bellas Artes, pues desde muy temprano dio muestras de interés por el arte. Su primera muestra personal la hace en 1964 bajo los auspicios del Instituto Hondureño de Cultura interamericana. La misma fue una excelente experiencia para él y, por ello, continuó su trabajo artístico sin distracciones de ningún género, gracias a lo cual le fue posible hacer posible cuatro exposiciones más en Honduras hasta 1968. Aquella muestra no dejó de ser una sorpresa dentro de un medio donde los artistas, no sólo de la pintura, sino también de otras ramas, se apartan de todo academicismo para seguir sus propios impulsos creadores. La crítica fue un tanto escéptica frente a la obra del hondureño recién llegado. Sin embargo, él no se detuvo, sino que continuó trabajando con toda firmeza en la búsqueda de un lenguaje personal que le permitiera hablarles a los europeos con soltura y autoridad. Sabillón se caracteriza por el empleo de un excelente dibujo, expresión inequívoca de un gran dominio del oficio por su parte.

Los tonos que emplea son suaves y rigurosamente trabajados para lograr los distintos efectos del realismo clásico que constituye la base de sus obras. El factor surrealista de éstas aparece frecuentemente en la solución que les da a las cabezas de los personajes centrales. El éxito de Gregorio Sabillón como artista hondureño en España puede verse a través de las siguientes palabras del crítica Ángel Marsá: "En otro lugar he dicho que la pintura surrealista tiene en Gregorio Sabillón su maestro actual indiscutible. Ello encuentra confirmación plena en una técnica minuciosa e irreprochable, lindante con el hiperrealismo". Gregorio Sabillón incorpora a su pintura las perentorias postulaciones de la teoría propaganda por Bretón y activada con diversa intensidad por los pintores Dalí, Masson y Max Ernst.